LAS CRECIDAS DEL RÍO ARA Y EL EVENTO EXTRAORDINARIO DE DICIEMBRE DE 1997

Askoa Ibisate González de Matauco
Alfredo Ollero Ojeda
Elena Díaz Bea

Area de Geografía Física, Dpto. de Geografía, Prehistoria y Arqueología, Universidad del País Vasco

INTRODUCCIÓN
ANTECEDENTES: CRECIDAS HISTORICAS DEL ARA
LA CRECIDA DE DICIEMBRE E 1997: DATOS Y LIMNIGRAMA
FACTORES ATMOSFÉRICOS
FACTORES ANTRÓPICOS
EVOLUCION DE LA ONDA Y DAÑOS PRODUCIDOS
DAÑOS
CONCLUSIONES: PERIODO DE RETORNO, VALORACION
REFERENCIAS



INTRODUCCIÓN

El 18 de diciembre de 1997 una crecida del Ara de unos 700 m3/s de caudal punta tropezó con la presa-ataguía de Jánovas destinada a desviar las aguas por el túnel del polémico embalse. La presión del agua rompió la ataguía, hecha de materiales sueltos, formándose un gran boquete. La crecida resultante marcó un caudal de 1.551 m3/s (4 m de altura en el aforo) en Boltaña, el tercero más alto del siglo, produciendo la ruptura de defensas y la inutilización de la cabañera real, y obligando a desalojar el núcleo de Margudgued.

Este trabajo se enmarca y ha sido financiado por el proyecto de investigación CICYT (HID96-1882), Plan Nacional I + D, titulado Estudio hidrológico, jurídico, ecológico y económico de los recursos hídricos de la cuenca del Cinca para el diseño de un modelo de gestión sostenible”.

ANTECEDENTES: CRECIDAS HISTORICAS DEL ARA

Según García Ruiz et al. (1985) un 69,2% de las crecidas del Ara tienen lugar en otoño, un 21% en primavera y un 14,2% en invierno, por lo que responden fundamentalmente a episodios pluviales. El ajuste de Gumbel realizado para el proyecto de Iberduero obtiene un caudal punta de la avenida de 500 años de 2.574 m3/s en la estación de Jánovas, y casi 1.733 m3/s si la avenida es de 50 años.

Tabla 1: Crecidas históricas del Ara

Fecha

Caudal en Boltaña (m3/s)

Observaciones

1319

-

Crecida de Ara y Cinca, rompió los puentes de L’Aínsa

1762 (20-21 octubre)

-

Casi destruido el puente de L’Aínsa

1834 (28 julio)

-

Dañó el puente de Boltaña. El párroco de Tricás (Ramón Buesa) anotó cómo el río llegó al molino de Lacort y aunque no se llevó ningún huerto sí el fruto. Ese año también hubo crecida del Ésera en Benasque.

1884 (14 de septiembre)

-

Arrastró parte del puente de Boltaña. El Ebro en Xerta alcanzó 7,25 m.

1907 (22-25 octubre)

1.100

Gran crecida de muchos ríos pirenaicos. El Cinca en L’Aínsa llevaba unos 1.500 m3/s, el Isábena en Capella unos 550 m3/s y el Ésera en Villanova 800 m3/s y en Barasona 1.300 m3/s. La crecida del Cinca y del Segre fue enorme, provocando que el Ebro alcanzara 9,65 m en Tortosa y originara 29 víctimas mortales en Xerta, donde se hundieron 11 casas.

Tabla 1: Crecidas históricas del Ara (continuación)

Fecha

Caudal en Boltaña (m3/s)

Observaciones

1927 (28 de octubre)

900

-

1937 (agosto)

-

Arrastró el Gran Hotel de Broto

1937 (26 de octubre)

1.200

-

1942 (23 de agosto)

1.300

-

1942 (29 de agosto)

2.670

El caudal es el máximo registrado en el río. Evacuación del Hotel Ara de Boltaña, rodeado por las aguas del barranco de Cañimás, que arrancó el puente provisional sobre la Gorga y abatió la Barbacana, muro de contención de una serie de huertas de Boltaña situadas en la zona de Troteras. Los ingenieros de Iberduero estimaron para esta crecida un periodo de retorno de 500 años.

1946 (25 de mayo)

530

-

1947 (10 de mayo)

1.778

-

1949 (30 de septiembre)

745

-

1950 (9 de noviembre)

791

-

1951 (13 de marzo)

632

-

1952 (29 de marzo)

1.034

-

1953 (13 de octubre)

373

El Cinca en El Grado marcó un máximo instantáneo de 720 m3/s y en Fraga de 737,5 m3/s.

1955 (17 de febrero)

506

-

1956 (29 de marzo)

429

-

1960 (22 de octubre)

426

El Ésera marcó 550 m3/s de máximo instantáneo en Graus

1961 (22 de noviembre)

1.264

-

1962 (9 de marzo)

395

-

1963 (15 de noviembre)

677

Hubo también crecida del Ésera con 130 m3/s de media diaria en Eriste y 720 m3/s de máximo instantáneo en Graus.

1965 (6 de octubre)

1.458

El Cinca en Fraga marcó 2.201 m3/s de máximo instantáneo. Crecida importante del Vero en Barbastro (287 m3/s, 107 veces el caudal medio).

1966 (8 de noviembre)

1.166

Caudal medio diario del Ara en Jánovas de 556,81 m3/s y del Isábena en Capella 321,2 m3/s de máximo instantáneo. Según datos de García Ruiz et al. (1985) es la mayor crecida del Ara en Boltaña con un caudal máximo instantáneo de 1.926 m3/s que supuso 90 veces el caudal medio y un caudal específico de 3.076 l/s/km2, el máximo de todo el Pirineo oscense. Aquella misma crecida de noviembre de 1966 presentó considerables caudales en el Aragón (313,5 m3/s en Jaca y 1.560,5 m3/s en Yesa), donde fue la mayor crecida del siglo, y en el Ebro (4.050 m3/s en Castejón).

1967 (16 de noviembre)

555

El Cinca en Escalona alcanzó un caudal medio diario de 637 m3/s.

1971 (23 de abril)

560

Caudal medio diario del Ara en Fiscal de 430,06 m3/s y del Isábena en Capella de 263,8 m3/s instantáneos.

Tabla 1: Crecidas históricas del Ara (continuación)

Fecha

Caudal en Boltaña (m3/s)

Observaciones

1977 (20 de octubre)

860

El Cinca en Fraga marcó 2.422,5 m3/s de máximo instantáneo el día 22.

1978 (1 de junio)

543

-

1982 (7 de noviembre)

1.456

Grandes crecidas en todos los ríos pirenaicos. El caudal medio diario del Ara en Torla ya era de 240 m3/s. Daños en Torla, Broto, Sarvisé y Fiscal. El puente-vado de Jánovas quedó destruido. Carretera cortada a la altura de la piscifactoría. Socavaciones y daños en la margen izquierda en Boltaña en 350 m de longitud (caída de postes, daños en la estación de aforo. Daños en la pista de La Valle y en acequias de Margudgued. El puente de la carretera de Lanave fue superado por el agua y deteriorado. Desperfectos en el puente de la carretera de Arcusa. Socavaciones en la Alameda de L’Aínsa y en la Ribera de Guaso. El Vero en Lecina de Bárcabo alcanzó 155,5 m3/s de máximo instantáneo a las 19:49 del día 7. El Cinca en Escalona ya llevaba 1.085,3 m3/s de caudal medio diario. Benasque, en el Ésera, fue evacuado. El Segre causó graves daños en La Seu d'Urgell y desde Oliana al Ebro, especialmente en Balaguer y Lleida. En Serós alcanzaba 2.485 m3/s a las 0:21 del día 8. García Ruiz et al. (1983) señalan que esta crecida para el Ara, Cinca y Esera es la de 25 años de recurrencia. Martí y Puigdefabregas (1983) calcularon los picos de crecida con el método de Manning, obteniendo para el Cinqueta, donde hubo muy graves daños en Gistaín y Plan, 803 m3/s en 214 km2 de cuenca.

1984 (9 de noviembre)

439

-

1988 (3 de junio)

590

Según otras fuentes, 832,2 m3/s

1994 (octubre)

435

-

1996 (enero)

315

-

1997 (6 de noviembre)

400

 

LA CRECIDA DE DICIEMBRE E 1997: DATOS Y LIMNIGRAMA

El día 16 de diciembre el hidrograma comienza con un caudal en el Ara de 5,89 m³/s, registro más bajo de lo habitual para esa fecha del año y con una precipitación total del día de 46,8 mm, según la estación de la red SAIH (para la estación del INM la precipitación total registrada durante el día 16, asciende a 85,4 mm). El caudal llegó hasta 9,7 m³/s a última hora del día.

El siguiente día, el incremento en el caudal es más brusco, comienza con una cantidad de 9,7 m³/s y finaliza con 224,3 m³/s. Sigue lloviendo y aumenta la precipitación produciéndose una rápida subida en el caudal, de unos 8,4 m³/s cada cuarto de hora al comienzo de la tarde, no relacionado directamente con la precipitación del momento, subida que luego se irá suavizando. A última hora de la noche, sobre las 23,30 comienza otro momento de gran intensidad en las precipitaciones que se reflejan en un aumento de caudal de 12,4 m³/s cada cuarto de hora. Se observa que la respuesta hidrológica a las precipitaciones es más inmediata, debido probablemente a la saturación de los suelos y a una mayor escorrentía. A partir de las 10 de la noche las precipitaciones van subiendo rápidamente hasta alcanzar los 2,6 mm de agua precipitada en un cuarto de hora, sobre las 23:45. La precipitación total del día 17 asciende a 98,3 mm, según la red SAIH, 101,2 m³/s, según el Instituto Nacional de Meteorología (INM).

El día 18 comienza con una precipitación bastante intensa, aunque con muchas variaciones, para reducirse a 0 mm hacia las 11 de la mañana, habiendo luego algún momento de precipitación aislada. Hacia las 5 de la mañana habían comenzado unos bruscos altibajos de caudal que probablemente son el reflejo en el limnigrama de la turbulencia de las aguas de crecida.  Es sobre la una de la tarde cuando se dispara y produce la espectacular punta, debido a la rotura de la ataguía que se produjo casi una hora antes en Jánovas. El observador del aforo anotó 4 metros de altura (1551 m³/s), basándose en los restos dejados por el agua, dado que el limnigrama de la Confederación no tiene recorrido suficiente para medir tales caudales. Según la red SAIH el caudal circulante a esa hora fue de 1153,5 m³/s. En una hora subió y bajó rápidamente, produciéndose una nueva punta hacia las 16,00 horas, llegando a 809,84 m³/s en la red SAIH ó 604,9 m³/s en el aforo de la Confederación. A partir de entonces la bajada es rápida quedándose el nivel más alto de lo que comenzó. Cinco días después de la punta el caudal había bajado a 35,8 m³/s.

El comentario se ha realizado teniendo en cuenta los datos aportados por el limnigrama del aforo de la Confederación Hidrográfica del Ebro en Boltaña y los datos de la red SAIH, que tiene el aforo cercano del de la Confederación. Según los propios responsables de la red SAIH, los datos obtenidos por sus medidores no son complemtamente fiables, dado que en aquellas fechas la calibración no estaba todavía correctamente realizada. Es así que, si bien al comienzo del evento los datos son coincidentes, y por ello no se especifican datos de las dos estaciones, una vez producidos los primeros fuertes caudales y, más todavía, tras la punta de caudal, los datos difieren considerablemente unos de otros, lo cual se ha señalado en el texto.

FACTORES ATMOSFÉRICOS

El día 16 de diciembre a las 12 horas encontramos el núcleo de una depresión o borrasca (992 mb) al Oeste de la Península Ibérica y sobre la zona pirenaica un frente ocluido que sigue prácticamente las isobaras que forman una vaguada. Los vientos son procedentes del Sudeste y el frente está próximo a su disolución dado que se ha desprendido del núcleo al que estaba asociado.

En el análisis del mapa de altura de 850 mb encontramos sobre la Península Ibérica una depresión en forma horizontal alargada, introduciéndose al interior. La dirección de las isolíneas, correspondientes a la corriente del chorro, coincide con las isobaras del mapa de superficie, al tiempo que también lo hace el núcleo ciclónico el de bajas presiones de la superficie.

El frente, al encontrarse con las alturas pirenaicas, precipitó el agua que llevaba, siendo así que las precipitaciones en la cuenca de aportación comenzaron entre el 15 y el 16.

A las 18 horas del día 16 y a las 6 horas del 17, persiste el frente ocluido sobre la zona pirenaica, aunque en el último caso se ha desplazado un poco al Noreste. Este hecho produjo unos días de precipitaciones, que fueron en forma de nieve en alturas superiores a los 1500 m.

El 17 a las 12 horas un nuevo frente cálido atraviesa la zona produciendo precipitaciones localmente fuertes, que prosiguieron durante todo el día, por la incidencia de otros frentes, lo cual se refleja en los datos recogidos en todas las estaciones de la cuenca: en L’Aínsa se registraron 112 mm, 165,3 en Góriz, 148 mm en Linás de Broto, 75,6 mm en Torla, 99,7 mm en Broto, 87,1 mm en Fiscal, 101,2 mm en San Felices y Boltaña, 111,4 mm en Sieste...  

Tabla 2: Precipitaciones en la cuenca del Ara (mm)

LOCALIDADES

16 de diciembre

17 de diciembre

18 de diciembre

L’Aínsa

68,4

112

16,3

L’Aínsa `comarcal´

61

60

21,1

Góriz

69,2

165,3

36,4

Linás de Broto

27,1

148

32,2

Torla

80,4

75,6

11

Broto

61,5

99,7

14

Sarvisé

17,1

80,3

14,4

Fiscal

82,9

87,1

18,6

San Juste

60,2

93,7

36,5

Javierre de Ara

79

94

20

Santa Olaria de Ara

90,5

87,6

12,8

San Felices

75,3

101,2

9,2

Campodarbe

55,5

88,5

15,1

Boltaña

85,4

101,2

21,9

Sieste

74,1

111,4

17

Latorrecilla

88,2

94

15,3

(FUENTE: Instituto Nacional de Meteorología)

El día 18 estos frentes pierden fuerza, con lo que la cantidad de agua precipitada desciende sustancialmente: 16,3 mm en L’Aínsa ó 21,9 mm en Boltaña.  


(FUENTE: Instituto Nacional de Meteorología)

En cuanto a lo que a las temperaturas se refiere, fueron bastante cálidas para la época invernal a la que corresponden, como se puede ver tanto en los datos de Huesca, como en los de la estación de L’Aínsa, en las que las máximas registradas en la primera quincena de diciembre superan la decena de grados en su mayor parte, siendo así por proceder el viento del centro de la Península, del sur y por lo tanto más cálido. Las temperaturas, no obstante, disminuyen un poco tras el paso del frente frío, aunque muy ligeramente.

Dadas estas altas temperaturas podemos afirmar que es muy probable que se produjera un deshielo de la nieve acumulada durante el mes anterior en las zonas altas de la cuenca, a pesar de las heladas que se pudieran producir durante la noche, lo cual añadido a las precipitaciones habidas, más lo que éstas pudieran producir de deshielo, produjo un aumento del caudal, que también era bastante reducido para la época.

FACTORES ANTRÓPICOS

Aproximadamente dos años antes de producirse la crecida se construyó la ataguía, al comienzo del congosto de Jánovas. Se trata de una presa provisional para facilitar las obras del embalse, al tiempo que el caudal del río se desvía por un aliviadero que pasa brevemente a través de los estratos verticales del estrecho para desaguar en el propio desfiladero. Esta presa estaba formada por tierra compactada y sedimentos de gruesos y estaba atravesada por dos viales.

Dentro de estos factores podemos apuntar la ocupación realizada por la población en los terrenos de las zonas de inundación del río, lo cual se aprecia fácilmente al observar los “nuevos” barrios de las diferentes localidades, como pueden ser los de Boltaña, L’Aínsa, u otros más antiguos como Margudgued, por lo que aumentan su riesgo de verse inundados ante las crecidas que irremediablemente se producirán siempre en la cuenca.

Por otro lado los puentes son también puntos críticos, en la medida en que pueden impedir el natural desahogo de las aguas, y producir represamientos, que produzcan mayores riesgos.

EVOLUCION DE LA ONDA Y DAÑOS PRODUCIDOS

Los días anteriores a la crecida se produjeron persistentes precipitaciones que fueron aumentando conforme los días transcurrían, hasta que su intensidad fue mayor. Es por ello que tenemos que considerar que fue una crecida de tipo propiamente pluvial, aunque también pudo producirse el deshielo de nevadas acontecidas el mes anterior, al precipitarse sobre ellas una gran cantidad de lluvia.

El agua se fue embalsando en la ataguía porque el aliviadero no era capaz de desaguar todo el agua que se acumulaba. Una vez la presión fue mayor, la ataguía se rompió provocando la salida de un caudal repentino, lo cual creemos produjo el pico repentino sobre las 13,15 del día 18 de diciembre, que llegó a 4 metros en el aforo de Boltaña. Según testigos la ola repentina fue debida principalmente a la rotura de la ataguía, caudal que, de no existir esa represa, habría bajado más laminado y se habría desaguado más espaciadamente en el tiempo.

El agua embalsada calculamos que llenó el vaso que forma la topografía a la altura de la ataguía llegando hasta la cota 650 m aproximadamente.

MAPA DE LA ZONA EMBALSADA

El nivel de las aguas fue ascendiendo poco a poco hasta que al alcanzar la punta el caudal se hizo más turbulento y peligroso.

Suponemos que la rotura de la ataguía supuso la salida brusca de las aguas embalsadas en Jánovas, lo cual produjo esa punta extraordinaria. El efecto en la propia ataguía y el congosto de Jánovas es de suponer que fuera más espectacular, por lo repentino y lo estrecho del lugar. Esa lámina de agua se iría mitigando a lo largo del camino hasta llegar a Boltaña.

El agua era turbulenta y de color oscuro por la cantidad de sedimentos transportados, aumentados por los producidos con la rotura de la ataguía, que como se recordará estaba hecha de tierra compactada, con lo que al romperse parte de ella iría aguas abajo arrastrada por los fuertes caudales.

Entre la ataguía de Jánovas y el puente de Boltaña hay 9,5 km y el cauce del Ara salva un desnivel de 70 m, por lo que la pendiente media es del 0,74%. Aplicando la fórmula de Kirpich, el tiempo de concentración de la cuenca se incrementa entre un punto y otro en 52,7 minutos. Ello supone que una onda de crecida que cumpliera tal fórmula tardaría ese tiempo desde la rotura de la ataguía hasta la punta del hidrograma en el aforo, con una velocidad media de 3 m/s. Así pues, si el máximo en la estación de aforo se registró a las 13:15 horas del día 18, cabe suponer que la ataguía se rompió aproximadamente a las 12:18 horas.

DAÑOS

Los daños producidos no pueden considerarse de extraordinaria importancia, ni excesivamente cuantiosos. Se produjo la inundación de algunas acequias, cultivos o espacios de la parte baja de Boltaña, así como la propia rotura de la ataguía.

La población de Margudgued fue desalojada ante la posibilidad de que la inundación fuese mayor, dado el propio emplazamiento de la localidad, sobre la llanura de inundación del río.

El puente en Boltaña a punto estuvo de verse anegado y de que formara un efecto represa; de haber sido así los daños podrían haber sido mucho más cuantiosos.

CONCLUSIONES: PERIODO DE RETORNO, VALORACION

Observando el listado de crecidas históricas se puede indicar que el periodo de retorno de un caudal de unos 1.500 m³/s en Boltaña es aproximadamente de 10-15 años. Probablemente era una crecida ordinaria cuyo pico fue debido a la rotura de la ataguía. Sin esa circunstancia la lámina de agua hubiera bajado más suavizada, espaciada en el tiempo, con lo que es de suponer que fuera menor el caudal punta.

La crecida de diciembre de 1997 no puede considerarse una crecida extraordinaria en lo que a caudal y daños producidos se refiere, lo que le confiere una característica especial es el hecho de que, debido a la barrera artificial que supone la ataguía, el curso natural del río y sus procesos e implicaciones se vieran alterados, con lo que crearon una situación de peligrosidad aguas abajo y aguas arriba de la ataguía.

Por un lado, porque la ataguía funcionó como presa e impidió el discurrir natural de las aguas en la crecida, dado que el aliviadero era insuficiente, provocando una salida brusca de las mismas, y aguas arriba puesto que se comenzaron a inundar los terrenos.

Por tanto, hay que recalcar la peligrosidad y temeridad que supuso la construcción de esa obra, con ninguna visión de poder aliviar aguas en crecida -que como antes hemos mencionado no eran tan abundantes ni caudales excepcionales. También cabe destacar la debilidad de la obra, que de haberse producido una crecida mayor habría sido destruida en su totalidad, siendo arrastrados materiales de aún mayor diámetro y pudiendo producir unos efectos mucho más catastróficos aguas abajo, sobre todo si el puente viejo de Boltaña se hubiera colapsado, y vuelto a producir otra represa.

REFERENCIAS

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Duaso, P. (1998): Crecidas de caudal del río Ara. Treserols, 2: 37, Boltaña.

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García Ruiz, J.M.; Puigdefábregas, J. y Martín, M.C. (1983): Diferencias espaciales en la respuesta hidrológica a las precipitaciones torrenciales de noviembre de 1982 en el Pirineo Central. Estudios Geográficos, 170-171: 291-310.

García Ruiz, J.M.; Puigdefábregas, J. y Creus, J. (1985): Los recursos hídricos superficiales del Alto Aragón. Instituto de Estudios Altoaragoneses, 224 p., Huesca.

Kirpich, Z.P. (1940): Time of concentration of small agricultural watersheds. Civil Engineering, 10(6): 362.

Martí, C.E. y Puigdefábregas, J. (1983): Consecuencias geomorfológicas de las lluvias de noviembre de 1982 en las cabeceras de algunos valles pirenaicos. Estudios Geográficos, 170-171: 275-289.

Ogden, F.L. et al. (2000): Hydrologic analysis of the Fort Collins, Colorado, flash flood of 1997. Journal of Hydrology, 228: 82-100.

Ollero, A. (2000): Crecidas fluviales en la cuenca del Ebro desde 1980: estado de la cuestión, principales eventos y sistemas de prevención. Serie Geográfica (en prensa), Universidad de Alcalá de Henares

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