Informe sobre la excepcionalidad hidrológica del río Ara (Huesca) en el contexto de los ríos de la vertiente surpirenáica

Borrador

27/4/2000

José Javier Gracia Santos (Geólogo)

 

Informe sobre la excepcionalidad hidrológica del río Ara (Huesca) en el contexto de los ríos de la vertiente surpirenáica
Ámbito geográfico
Centrales hidroeléctricas de montaña: tipología y explotación
Las afecciones hidroeléctricas: generalidades
Efecto barrera
Impactos derivados de la presencia de agua embalsada

Modificación del régimen natural por detracción de caudales

Modificación del régimen natural tras la descarga de la central
Impactos de las obras auxiliares
Resumen de las afecciones de cabecera de los ríos surpirenáicos
Metodología de trabajo
Tramos con escasa alteración por detracciones
Descripción de los tramos más afectados
Cabecera del Arga hasta Pamplona
Irati
Cabecera del Aragón
El tramo del Aragón de Jaca hasta Yesa
La cabecera del Gállego
Cabecera del Cinca
El río Esera
Cabecera del Noguera Ribagorzana
La cabecera del Noguera Pallaresa
Pallaresa hasta Llavorsí
El Noguera de Cardós
El Flamisell
La cabecera del Segre
El Valira
El Alto Segre
Importancia de los tramos con pocas afecciones y conclusiones



Ara. Estación de aforo cuenca baja.

Yesa (proyectado un recrecimiento)

Mediano

El Grado

Jánovas

     
 

Objetivos

El presente informe pretende destacar la importancia y excepcionalidad hidrológica del río Ara dentro de las cabeceras de los ríos surpirenáicos, deriva del escaso o nulo impacto que la actividad humana ha provocado sobre los caudales circulantes, tanto en cantidad como en régimen natural. Como demostraremos, el río Ara es la mayor cuenca hidrográfica de río pirenáico que conserva su dinámica fluvial intacta, con lo que ello conlleva de riqueza natural y ambiental, si bien el análisis de esa riqueza no forma parte del presente informe.

La principal afección humana sobre los caudales circulantes en las cabeceras de los ríos surpirenáicos es, con diferencia, la gestión que se hace del recurso para la explotación hidroeléctrica. Realizaremos un análisis somero de estas afecciones y citaremos las de otro tipo que puedan ser de interés en algún río particular. Adelantamos que el río Ara es uno de los escasos ríos pirenáicos sin ningún aprovechamiento hidroeléctrico, y dentro de estos el de más entidad en cuanto a superficie de cuenca y aportación.

 

Ámbito geográfico.

Se ha considerado río surpirenáico a todos aquellos ríos de la cuenca del Ebro que tienen su nacimiento en la cordillera del Pirineo comenzando por el Ulmaza en Navarra, afluente por la derecha del Arga y terminando al oeste con el Segre, que nace en Francia y entra en España en la población leridana de Puigcerdá (Cataluña). El río Navarro Araquil, también afluente del Arga, no se ha considerado pirenáico por nacer y drenar las Sierras de Urquilla y Alzonia, pertenecientes geográficamente a la Cordillera Cantábrica; el río Ciurana, que desemboca en el Ebro más al oeste que el Segre, no es un río pirenáico al tener su nacimiento en la Cordillera Costero Catalana.

La delimitación norte de las cuencas a estudio ha sido la natural, coincidente con la divisoria de aguas norte. Más difícil ha sido su delimitación al sur, escogiéndose en muchos casos el criterio de la desembocadura en un río principal, pero en otras ocasiones se ha optado por cerrar la zona de estudio tras alcanzar el río un punto donde la degradación antrópica del río no ofrece dudas: llegada a poblaciones importantes o desembocadura en grandes embalses con capacidad de regulación intermensual.

 

 

Cuenca

Tramo

Punto CHE de referencia

Arga

Ulzama

Hasta desembocadura en el Arga

Olave

 

Arga

Hasta la población de Pamplona

Polígono Landaben

Irati

Erro

Hasta desembocadura en Irati

Urroz

 

Urrobi

Hasta desembocadura en Irati

Itoiz

 

Irati

Hasta antes del Erro

Aoiz

 

Irati

Hasta desembocadura en el Aragón

Lumbier

Aragón

Salazar

Hasta desembocadura en el Irati

Lumbier

 

Esca

Hasta embalse de Yesa

Sigüés

 

Veral

Hasta desembocadura en el Aragón

Puente de Biniés

 

Aragón Subordán

Hasta desembocadura en el Aragón

Puente la Reina

 

Aragón

Hasta Jaca

Jaca

Gállego

Gállego

Hasta Sabiñánigo

Sabiñanigo

Cinca

Ara

Hasta desembocadura en el Cinca

Ainsa

 

Bellos

Hasta desembocadura en el Cinca

Escalona

 

Cinca

Hasta embalse de Mediano

Ainsa (Escalona)

Esera

Esera

Hasta antes del Isábena

Graus

 

Isábena

Hasta desembocadura

Capella

Ribagorzana

Baliera

Hasta desembocadura en Ribagorzana

Noales

 

Noguera Ribagorzana

Hasta embalse de Escalés

Pont de Suert

 

Noguera de Tor

Hasta desembocadura en Ribagorzana

Llesp

Pallaresa

Flamisell

Hasta desembocadura en Pallaresa

Pobla de Segur

 

Noguera Pallaresa

Hasta Llavorsí antes del N. De Cardós

Calculada (Llavorsí-Tirvia)

 

Noguera de Cardós

Hasta desembocadura en Pallaresa

Tirvia

Segre

Valira

Hasta desembocadura en Segre

Anseral

 

Segre

Hasta antes del Valira

Seo de Urgell

 

Segre

Hasta embalse de Oliana

Orgaña

 

Centrales hidroeléctricas de montaña: tipología y explotación

Las centrales pirenáicas engloban una alta variedad de tipos, pero todas ellas presentan una serie de elementos comunes:

·          Toma de agua. Se puede realizar directamente desde un ibón, estany o lago de montaña (represado o no), desde un azud (pared de menos de tres metros de altura sobre el lecho del río) o directamente desde una presa mayor de tres metros que puede embalsar volúmenes pequeños a medios (en el ámbito de estudio el embalse mayor es Bubal con 64 hm3). En muchas ocasiones una única central toma agua de dos  o más ríos que confluyen. También es muy frecuente que cuando el canal de derivación atraviesa superficialmente un barranco de importancia, se disponga un azud para introducir su aportación al canal.

·          Canal o canales de derivación, de longitud muy variable que pueden ser exteriores (abiertos o cerrados) o en túnel. Su pendiente es la menor posible con el objeto de mantener la energía potencial del agua.

·          Cámara de carga, de capacidad variable, que en ocasiones tiene un volumen que permite emplearlo con fines de almacenamiento de agua.

·          Tubería forzada, que une la cámara de carga con las turbinas y son ampliamente visibles bajando por las laderas. En ocasiones desde la toma de agua parte ya una tubería forzada, por lo que el canal de derivación y la cámara de carga pueden faltar.

Ocasionalmente aparecen en el ámbito de estudio centrales fluyentes con azud o “centrales auxiliares” en los que el canal de derivación es muy corto, estando la central en el propio pie del azud o pequeña presa.

No existen en el ámbito de estudio grandes centrales de pie de presa en el sentido estricto ya que los grandes embalses que son necesarios hacen precisamente de cierre al sur de las cuencas estudiadas.

En los ríos donde la producción hidroeléctrica es importante (Irati, Aragón hasta Jaca, Gállego, Cinca y los dos Nogueras), las centrales aparecen asociadas formando “escalones” o “trenes” de tal forma que en la salida de agua de una central se dispone ya la toma de la siguiente aguas abajo. De esta forma aparecen grandes longitudes de ríos (22 Km en el Aragón, 23 Km en el Cinca, 39 Km en el Esera, etc) en el que el caudal del río circula mayoritariamente por los canales de derivación en lugar de hacerlo por el río.

Los “trenes” de centrales funcionan de forma acompasada a partir de sueltas de agua que se realizan de los embalses más o menos grandes que regulan las aguas en la cabecera. La dinámica de la explotación se realiza mediante un mecanismo denominado de emboladas o hidropuntas (“hydro-peaking”) que consiste en almacenar agua en los embalses de cabecera para posteriormente dirigir volúmenes altos hacia las turbinas. Este sistema de explotación se realiza por dos motivos: en primer lugar porque en muchas ocasiones el caudal del río es escaso para funcionar la central de manera continua, pero en segundo lugar, y fundamentalmente, por que los máximos de caudal se turbinan en función de la demanda energética y del precio en el que cada momento se paga el KWh. Así, se almacena agua durante los fines de semana y la noche para luego turbinarla entre semana y de día. Hay que tener en cuenta que aunque en muchas ocasiones el volumen almacenado en cabecera es pequeño, éste está diseñado para proporcionar una regulación interdiaria incluso intersemanal. Este sistema de gestión explica el hecho, muy frecuente, de que los caudales concesionales de las centrales sean mayores que el caudal medio del río en régimen natural.

 

Las afecciones hidroeléctricas: generalidades

No es objeto de este informe el demostrar y hacer hincapié en los graves impactos ambientales que sobre la dinámica y el ecosistema fluvial realiza el aprovechamiento hidroeléctrico en centrales de montaña. Realizaremos aquí un breve resumen de estos impactos, exclusivamente sobre el medio fluvial y en centrales ya construidas:.

Efecto barrera

Lo realizan las presas, que con su presencia resultan en muchas ocasiones un obstáculo insalvable para la mayor parte de los organismos acuáticos e incluso algunos terrestres. Pensemos que dejando aparte multitud de azudes pequeños, la altura media sobre el cauce de las 59 grandes presas que se presentan en el ámbito de estudio ronda los 22 metros y que el 90% de las mismas sobrepasa los 6 metros. Si al valor absoluto de la altura le añadimos el hecho de que en muchas de ellas faltan escalas que permitan el paso de los organismos o estas están inutilizadas, que generalmente falta una lámina de agua adecuada que discurra sobre los azudes en alguna época del año, comprenderemos el grave efecto sobre la fauna.

El efecto barrera afecta a las poblaciones de peces y otros organismos mediante dos mecanismos. Por un lado, la barrera dificulta o imposibilita el acceso de peces a determinadas zonas de alimentación, por otro se producen cambios en la estructura genética de las poblaciones. Las poblaciones quedan aisladas unas de otras, perdiéndose el flujo genético entre ellas, implicando una cierta endogamia que hace más sensible a la población ante cambios del medio, llegando a peligrar su supervivencia.

En la zona estudiada el efecto barrera afecta de manera importante a las especies migradoras de agua dulce exclusivamente (especies potamodromas) donde destacan la trucha común (Salmo trutta) y algunas especies de barbo (Barbus spp.). Más importante puede llegar a ser este fenómeno en algunos invertebrados acuáticos que debido a su menor movilidad pueden ser arrastrados río abajo (deriva) por crecidas o por su propio comportamiento y luego no poder remontar el río por no poseer estrategias adecuadas (sobre todo el vuelo en estados adultos). En el caso de los dos principales mamíferos ligados a cursos de agua, la nutria (Lutra lutra) y el desmán  (Galemys pyrenaicus) la barrera afecta de manera muy especial a este último ya que su cpacidad de alejarse del río para franquear barreras es mínima: de hecho la construcción de presas se considera actualmente como la principal amenaza sobre esta especie.

Impactos derivados de la presencia de agua embalsada

Los impactos de los embalses de cabecera no son tan importantes como los de embalses mayores de zonas más bajas. Pese a su tamaño menor desnaturalizan áreas fluviales importantes y , sobre todo en el caso que nos ocupa, han implicado la desnaturalización paisajística y dinámica de buen número de ibones o estanys que se encuentran recrecidos y con posibilidad de variaciones artificiales de la cota de la lámina de agua. que provoca la alteración de la vegetación litoral y la modificación de las características limnológicas.

Especial afección provocan estos pequeños embalses al ser puntos de introducción o establecimiento de especies exóticas, tanto de peces como de invertebrados. Casi todos los salmónidos presentes en los ibones son introducidos.

Modificación del régimen natural por detracción de caudales

Se produce entre el punto de toma y la salida de la central. El agua circula mayoritariamente por los canales hidroeléctricos en lugar de hacerlo por el río con lo que el caudal fluvial es bastante menor que el natural, siendo muy frecuentemente nulo, convirtiéndose el río en un rosario de pequeñas balsas con escasa o nula conexión. La regulación de cabecera provoca que en muchos casos esta situación sea permanente a excepción de momentos de lluvias intensas y se ve agravada al aparecer las centrales escalonadas o en trenes.

Se produce una disminución de la superficie del hábitat acuático, disminuyendo la diversidad y favoreciendo poblaciones de zonas lénticas. Se produce un aumento de perifiton (vegetales superficiales sobre los planctónicos), de las algas epilíticas (que crecen sobre las piedras de río) y de las macrofitas. Las condiciones de escaso caudal y estabilidad de la lámina de agua provocan que la ribera sea invadida por especies arbóreas o arbustivas sobre las herbáceas. La fauna macroinvertebrada presenta baja densidad y diversidad y la ausencia de tramos lóticos reduce el habitat en algunos estadios de desarrollo de los peces.

La calidad del agua también puede verse alterada ya que en algunos tramos de río pueden faltar caudales circulantes para diluir los vertidos urbanos e industriales. Especialmente grave es este hecho en condiciones de verano, cuando la totalidad de los caudales son detraídos y la presión turística provoca fuertes incrementos de población en lugares donde precisamente el río forma parte de ese atractivo turístico.

La detracción de caudales también afecta a la economía de las comarcas de montaña ya que, salvo excepciones, la falta de caudales impide o dificulta en muchos pueblos el despegue de un sector turístico en auge como es el de deportes de aventura en aguas bravas. Esta actividad viene obligada a  desarrollarse en pequeños tramos entre la salida de una central y la toma de otra y durante el periodo de tiempo que la compañía hidroeléctrica tenga a bien soltar agua por los trenes de centrales, hecho que se avisa a las empresas de aventura con tan sólo 24 horas de tiempo. En estas condiciones la consolidación del sector turístico es imposible y son muchos los puntos donde se está intentando llegar a acuerdos con las compañías hidroeléctricas para permitir desembalses de cabecera que coincidan con los momentos de máxima demanda turística en las mañanas de los fines de semana. El impacto social es importante ya que el sector turístico demanda abundante mano de obra en la propia zona, generando el agua valor donde se encuentra, mientras que las compañías hidroeléctricas, después de un periodo de automatización de las instalaciones mantienen muy escasa mano de obra en los valles con fines de mantenimiento.

Modificación del régimen natural tras la descarga de la central

Aguas debajo de la central los impactos se derivan de las variaciones muy bruscas de caudal producidas por la puesta en marcha y parada de la central, procesos que apenas duran unos minutos y regidos por la demanda eléctrica, el precio de KWh, consideraciones mecánicas de la propia central y precauciones para evitar el golpe de ariete en las turbinas. En cuestión de minutos se producen cambios drásticos y bruscos con periodicidad diaria o semanal en la velocidad del agua, profundidad, extensión del hábitat acuático, disponibilidad de refugios, etc. La brusquedad es tanto más intensa cuanto mayor es la proximidad a la central, ya que la punta de la onda de avenida artificial se va laminando y suavizando en su tránsito a lo largo del cauce del río.

La exposición del lecho fluvial durante horas o días provoca la desaparición de perifiton y algas epilíticas que por el contrario se incrementan en los cantos de la zona central del río al ser estos frecuentemente volteados. Entre las macrofitas y la vegetación de ribera se favorecen las especies adaptadas a cambios bruscos de caudal. En los macroinvertebrados se produce un incremento de la deriva “catastrófica” por efecto de las crecidas artificiales, efecto que influye sobre los peces al formar parte estos de su dieta. Los peces también se ven afectados por la inestabilidad del hábitat, variando las condiciones hidráulicas a las que se someten las puestas, arrastrando a juveniles que pueden quedar atrapados en el lecho al bajar el caudal, etc.

Las crecidas bruscas también son peligrosas para usuarios del río, sobre todo pescadores y excursionistas, que ocasionalmente pueden verse sorprendidos por la subida de nivel, teniendo graves dificultades para salir del cauce y habiéndose llegado a producir accidentes mortales por esta causa, sin que la compañía hidroeléctrica tenga mayor obligación de anunciar el peligro que algunos carteles con la leyenda: “Atención: zona de variaciones bruscas del nivel de agua. Es peligroso entrar en el cauce”.

En el ámbito de estudio estos tramos con fuertes variaciones de caudal son escasos ya que, como hemos citado, las centrales aparecen escalonadas en trenes, llegándose incluso al caso en el Noguera Ribagorzana, a que el canal de descarga de una central es el principio del canal de derivación de la situada aguas abajo. Estos trenes suelen tener su terminación en un gran embalse que cierra la cuenca en la zona de cabecera.

Impactos de las obras auxiliares

El funcionamiento de centrales hidroeléctricas exige una serie de infraestructuras con afecciones diversas:

·          Abertura de caminos y pistas de servicio con impacto visual, aceleramiento de procesos erosivos y aumento de presencia humana en zonas sensibles.

·          Canales de derivación, tuberías forzadas y tendidos eléctricos suponen una fuerte afección visual, efecto barrera para algunas poblaciones animales terrestres, peligrosidad de ahogamiento de animales y personas en los canales, electrocución o choque de aves en los tendidos eléctricos que en ocasiones atraviesan zonas cercanas donde habitan especies sensibles.

·          Edificaciones anexas con impacto visual. Mención aparte merecen las toneladas de escombros procedentes de la construcción de las centrales que durante la primera mitad del siglo se dejaron abandonadas en zonas de elevado interés natural, especialmente en zonas de alto interés natural y turístico como los ibones. En la actualidad la Asociación de entes locales del Pirineo aragonés (ADELPA) mantiene gestiones con el fin de proceder a la limpieza de todos estos materiales.

Como acabamos de describir, el impacto de las centrales en los ríos es elevado y de ahí el hecho de que un río con escaso o ningún aprovechamiento hidroeléctrico es un río que, a falta de un análisis de otros factores, puede tener un grado de naturalidad importante.

  Resumen de las afecciones de cabecera de los ríos surpirenáicos

Metodología de trabajo

Para valorar la mayor o menor afección de los ríos por parte de la actividad hidroeléctrica y humana se ha desarrollado una metodología que a continuación se expone:

Para cada cuenca o cabecera importante se ha elaborado un mapa del ámbito de estudio con la red hidrográfica basada en el mapa  digital del Servicio Cartográfico del Ejercito, cada mapa está a una escala diferente con el fin de dotarlo de un tamaño adecuado para la representación de los demás elementos.

Sobre este mapa se han dispuesto los azudes o presas conocidas de utilidad hidroeléctrica. La situación se señala con un círculo amarillo en cuyo interior, en el caso de que se trate de una gran presa, se ha situado un número con la capacidad total de embalse en hm3. En caso de que la presa tenga nombre se hace constar con un rótulo de fondo amarillo. En el mapa se ha situado también con un círculo verde las centrales hidroeléctricas con su nombre, y en el interior un número que indica el caudal concesional en m3/s. Mediante flechas rojas se ha indicado el camino que sigue el agua por los canales hidroeléctricos. Estas flechas son esquemas topológicos de los canales, pero no indican exactamente el trazado del canal. El espesor de las mismas es proporcional al caudal concesional de la central correspondiente. En un pequeño recuadro de color azul se indica el módulo o caudal medio del río en el punto expresado en m3/s de tal forma que permita su rápida comparación con los caudales concesionales de las centrales.

Para la situación de las presas,  azudes y centrales se ha utilizado cartografía 1:50.000 y 1:100.000 del Servicio cartográfico del Ejercito, diferente cartografía excursionista editada por Alpina y por Pirineo S.L,  folletos informativos sobre sus centrales hidroeléctricas editados por Eléctricas Reunidas de Zaragoza y el texto de síntesis “Atlas de recursos hidroeléctricos de Aragón” editado en 1998 por el Gobierno de Aragón. Los datos de las centrales hidroeléctricas y de las grandes presas se han tomado del inventario de 1994 de la Confederación Hidrográfica del Ebro de libre disposición en las páginas web de esta institución. Los datos de caudales medios en los ríos proceden de la Propuesta del Proyecto de Directrices para la elaboración del Plan Hidrológico de la Cuenca del Ebro (CHE, 1992) y son datos de aportaciones restituidas a régimen natural para el periodo homogéneo en todos los puntos de 1940/41 a 1985/86.

Estos mapas permiten de una forma clara valorar el grado de aprovechamiento hidroeléctrico del río y diferenciar rapidamente los muy alterados de los que no lo están. Además se presentan en los anexos tablas con los datos de las grandes presas y de las centrales cuyo origen ya se ha citado.

Se ha elaborado una tabla resumen de cada tramo del área de estudio con los siguientes datos:

·          Punto de cierre de la cuenca para el que se dan los datos, coincide con una estación de aforos real o “virtual” con datos extrapolados por la Confederación Hidrográfica del Ebro. Los aforos reales proceden del documento de la web de la Che titulado “Principales caudales estadísticos de las estaciones de aforo”; los aforos calculados proceden de “Caudales característicos de la Red de Variables Ambientales” también disponible en web.

·          Superficie de la cuenca estudiada, aportación anual y módulo anual, extraído de los informes anteriores.

·          Longitud del cauce principal obtenido para el caso de afluentes completos del trabajo “Las aguas del Ebro” de Mariano Barrera editado por ACESA (1999). Los datos de fragmentos de ríos han sido calculados mediante curvímetro a partir de mapas 1: 50.000.

·          Número de embalses cerrados con grandes presas y capacidad total de embalse, tomados del inventario CHE de grandes presas.

·          Importancia relativa de los embalses presentes para la regulación del tramo considerado. La medimos mediante el parámetro volumen de embalse total dividido entre aportación al final del tramo, expresado en tanto por cien. Mide el porcentaje de aportación anual que puede ser almacenado.

·          Tipo de regulación. Se basa en el parámetro anterior. Si la capacidad de embalse excede del 9% de la aportación anual, el embalse puede almacenar la aportación media de un mes y consideramos el tramo con regulación intermensual; si la capacidad de embalse se encuentra entre el 2 y el 9% pude almacenarse la aportación media semanal y el tramo tiene regulación intersemanal; si existe una capacidad de embalse por debajo del 2% se puede almacenar la aportación media de menos de 7 días y el tramo posee regulación interdiaria. Puede darse el caso de que no exista apenas capacidad de embalse pero existan centrales en ese río; en ese caso las centrales serán fluyentes.

Este dato es una medida aproximada del grado de afección hidroeléctrico al río de forma global. En detalle pueden existir tramos en cabecera, aguas debajo de las proximidades de los embalses en los que la regulación del tramo sea bastante mayor que la asignada en general. Estacionalmente puede ocurrir que en aguas bajas la regulación sea mensual y en aguas altas semanal.

·           Número de centrales. Es indirectamente una medida de la longitud de río afectado por detracciones de caudal.

·          Potencia instalada y potencia instalada por unidad de aportación del tramo considerado (KW/hm3). Son medidas también de la intensidad de la afección del aprovechamiento hidroeléctrico.

·          Población en núcleos de más de 1.000 habitantes y habitantes por unidad de aportación en el tramo. Pretende ser una medida del grado de “urbanización” de la cuenca y una medida indirecta de la afección al río. Mayor presión humana implica mayor concentración de obras de defensa, contaminación, detracciones para abastecimientos, etc. Se ha tenido en cuenta para cuantificar el fuerte impacto de las cuencas del Valira y del Alto Segre donde la densidad de población y sus impactos asociados es alta.

 

Tramos con escasa alteración por detracciones

Existen un conjunto de cuencas de tamaño variable cuya afección hidroeléctrica y de presión demográfica se pueden considerar escasa o nula:

Navarra:

·          Ulzama en la cuenca del Arga

·          Erro en el Irati. Una sóla central “Erroz Villa” sin regulación y de pequeño salto en el tramo final del río.

·          Urrobi en el Irati.

·          Salazar en el Aragón

·          Esca en el Aragón. Posee dos pequeñas centrales: “Isaba” en el afluente Belagüa. de cierta importancia al tener 30 metros de salto. y otra menor “Garde” en el eje del río a mitad de cuenca pero de tan sólo 4,2 metros de altura y por lo tanto escasa carrera del canal de derivación. La falta de una afección continua y la carencia de regulación nos ha orientado a incluirlo dentro de los ríos poco afectados.

Aragón:

·          Veral y Aragón Subordán en el Aragón.

·          Ara y Bellós en el Cinca.

·          Isábena en el Esera

·          Baliera en el Ribagorzana.

Cataluña:

·          Sin tramos poco alterados.

Descripción de los tramos más afectados

Cabecera del Arga hasta Pamplona

A pocos kilómetros de su nacimiento, el Arga es represado en el embalse de Eugui cuyo objetivo fundamental es el apoyo al abastecimiento a la ciudad de Pamplona con 0,65 m3/s que se transportan por tubería. Aunque esta detracción es larga, afecta a un pequeño caudal teniendo en cuenta que al final del tramo (Huarte) el módulo es de 6,2 m3/s. Cuando el embalse está lleno o casi lleno se aprovecha hidroeléctricamente en la central de pie de presa de Eugui y en la de Urtasún que también tiene la toma en el propio embalse. A la salida de ésta se encuentra la toma y central de Urdaniz. El tramo con afección directa por detracción es corto, pero la intensa regulación intermensual que proporciona el embalse provoca un régimen fluvial completamente antrópico.

 

Irati

La totalidad del Irati se encuentra afectado por un tren continuo de centrales desde casi su nacimiento hasta su desembocadura, si bien sus afluentes permanecen libres de tal afección. Tras 16 Km de río libre en cabecera, es represado en el embalse de Irabia que da servicio a 7 centrales encadenadas con concesiones de caudal, en general, menores que el módulo anual, por lo que en principio la detracción de caudales será importante pero no total. La última central desemboca en el embalse de Usoz dando servicio a un tren de 5 centrales hasta Sangüesa donde el río desemboca en el Aragón. El resultado es que mayoritariamente el caudal del río circula por los canales hidroeléctricos en casi toda su longitud en lugar de hacerlo por el río. El afluente por la derecha, el Erro posee una pequeña central en Urroz Villa, sin regulación, y lo hemos considerado como no afectado.

 

Cabecera del Aragón

Presenta trenes de centrales a partir de unos 4 Km de su nacimiento hasta la ciudad de Jaca. Las aguas de cabecera son unidas con las la Canal Roya y la Canal de izas hasta la Central de Canal Roya para a partir de ahí seguir descendiendo por canales hidroeléctricos en dos saltos de importancia en Villanúa y Jaca. Existe una central reversible, la central de Ip, que es capaz de elevar las aguas del Aragón hasta el ibón recrecido de Ip en horas valle de demanda eléctrica, para luego turbinarlo a la central en horas punta. Esta posibilidad convierte al Ibón de Ip en un auténtico embalse regulador  intersemanal mediante bombeo para todas las centrales aguas abajo. Aparte de las centrales citadas, en el tramo detraido para la CH de Jaca aparecen dos pequeñas centrales, Aratores y Castiello, que turbinan las puntas de caudal que no puede absorber Jaca y la aportación de la cuenca aguas abajo del azud de la CH Jaca.

 

El tramo del Aragón de Jaca hasta Yesa

En un principio, este tramo de río, pese a no presentar ninguna central ni embalse, debería ser considerado como de régimen antropizado ya que al estar aguas abajo de la cabecera, con régimen antrópizado, la afección implicaría a todo el eje del río. Sin embargo nosotros pensamos que esta afección es pequeña y que el tramo Jaca-Yesa debería ser considerado como de régimen cuasi natural. Al llegar el Aragón a la cola del embalse de Yesa presenta un módulo anual de 32,4 m3/s, tras haber recibido, de aguas abajo a cabecera, al Veral, sin modificaciones de régimen con módulo de 5,2 m3/s, al Aragón subordán, también libre con 11,5 m3/s de módulo, al Estarrún y al Lubierre de menor entidad pero también sin alteración del régimen y a la cabecera hasta Jaca, con alteración del régimen intersemanal, con módulo de 9,1 m3/s. Si comparamos el módulo del Aragón en Jaca y el módulo al llegar a Yesa observaremos que el 72 % de los caudales forman parte de un régimen natural y el 28 % a un régimen modificado pero sólo intersemanalmente. Naturalmente la componente antrópica del régimen crece conforme subimos hacia cabecera, por lo que podemos concluir que el tramo Jaca-Yesa en un tramo de régimen cuasi natural, tanto más cuanto más cerca de la cola del embalse de Yesa nos encontremos.

 

La cabecera del Gállego

El Gállego es una de las cabeceras más intensamente afectadas por la actividad hidroeléctrica tanto por el elevado número de ibones represados, como por la presencia de embalses de regulación intermensual, como por la existencia de trenes de centrales. Es la cabecera de río exclusivamente aragonés más afectada y una de las más en el contexto de la zona estudiada.

Ya en la cabecera del río Aguas Limpias se produce un trasvase a la vertiente francesa con la central de Astanés que  toma las aguas del ibón de Astanés produciéndose el salto en el río Gave d’Aspe en el minicipio francés de Les Forges d’Abel. Las aportaciones de los ibones de Arriel se conducen artificialmente al ibón de respumosos que también recibe los aportes del ibón de Campoplano. Todos estos ibones se encuentran recrecidos. De Respumosos se dirige el caudal a la central de La Sarra, quedando sin caudales circulantes toda la parte alta del Aguas Limpias. A la salida de esta central el caudal es nuevamente detraído y unido a las que se derivan del Gállego en el embalse del Gállego para swer turbinadas en la CH de Sallent, que vierte ya a la cola del embalse de Lanuza. El tramo final del Aguas Limpias y el tramo del Gállego entre el embalse y Sallent se quedan apenas sin caudales. Del ib´´on represado de Tramacastilla se derivan caudales hacia el embalse de Escarra en el río del mismo nombre para turbinarse en la central de Escarra en Sallent, con suelta de agua a la cola de Lanuza. El tramo final del Escarra queda alterado. El embalse de Lanuza, con un volumen importante regula las aguas para todo el Gállego y es la principal fuente de caudales, que no la única, para la CH de Lanuza situada ya a cola del embalse de Búbal.

La alteración del río Caldares también es importante. Presenta un represamiento importante en al menos 6 ibones (Azules, Pecicos, Bramatuero Alto y Bajo, Bachimala y Brazato) que dan servicio a la central de los Baños de Panticosa, alterando toda la cabecera. El tramo final se ve alterado con la derivación en el ibón de los Baños de todo el caudal hasta la central hidroeléctrica de El Pueyo ya en el cauce del Gállego a cola de Búbal. El canal de derivación va recogiendo además todas las aportaciones de los barrancios alterales del Caldares por su margen derecha. El tramo final del Caldares tampoco llega a recibir las aportaciones del río Bolatica , afluente por la izquierda, ya que un sistema de azudes permite la derivación de sus caudales aguas arriba del Gállego hacia la central de Lanuza.

Búbal es el embalse más importante de toda la zona estudiada y presenta una clara regulación anual o intermensual. Da servicio a dos centrales en paralelo que son Biescas I y II con detracciones importantes. El tramo Biescas – embalse de Sabiñanigo es el único que queda libre de toda la cabecera sin detracciones hidroeléctricas. Además presenta la particularidad de que raramente sus caudales son exigüos ya que ha  de soltarse agua desde Búbal para dar servicio a las centrales del denominado “Sistema hidroeléctrico del Gállego medio” que no se estudian en el ámbito de este estudio pero que turbinan de forma bastante continua caudales elevados (mínimo de 15 a 16 m3/s) a partir de Sabiñánigo y hasta el embalse de La Peña. El resultado es un tramo con caudales elevados y bastante homogeneos pero que ha sido alterado profundamente en sus riberas debido a un drástico encauzamiento con defensas de escollera que le han hecho perder toda naturalidad.

Hay  que hacer notar que todas las centrales poseen caudales concesionales bastante mayores que el módulo anual, por lo que su funcionamiento es claramente en emboladas, merced a la regulación elevada que proporcionan ibones recrecidos y embalses de cabecera.

 

Cabecera del Cinca

Este tramo está afectado desde el ibón de origen del Cinca, el Marboré, y escasos Km del nacimiento del Barrosa hasta la salida de la CH de Laspuña a unos 7 Km de L’Ainsa.

A pocos Km del nacimiento del Barrosa aparece el azud o presa del Hospital que deriva sus aguas por un canal para recoger los aportes del Barranco. Estos caudales se unen a los procedentes del río Urdeiceto derivados en el azud de Avellaneda y se turbinan en la CH de Barrosa. Esta central turbina caudales fluyentes sin regular del Barrosa y ligeramente regulados del Urdiceto en el embalse ibón de Urdiceto con una capacidad relevante para el tamaño de la cuenca. Las aguas de este ibón se turbinan en la central de Urdiceto, que además es reversible con lo que teoricamente se podría regular toda la cabecera del Urdiceto en el ibón, pero este proceso no se emplea desde 1986 y el contraembalse de Baranetas, al pie de la central ha dejado de ser útil.

De la salida de la central de Barrosa se deriva el agua hacia el embalse de Pineta, aprovechando la diferencia de cotas para turbinar el agua en la CH de Bielsa. El embalse de Pineta recibe también caudales de toda la cabecera alta del Cinca, con 15 Km de río que podemos considerar libre pese al represamiento del Marboré. De Pineta se detraen caudales hasta la central de Lafortunada-Cinca, una de las dos visibles desde el núcleo de Lafortunada. En paralelo, y para turbinar las puntas que se escapan de las presas de Pineta y Barrosa, y para turbinar la aportación entre estas y la presa de Salinas, aparece la pequeña central de Salinas.

El río Cinqueta permanece libre en toda su cabecera hasta llegar al embalse de Plandescún, donde la casi totalidad del caudal se deriva hacia Lafortunada-Cinqueta. Las aguas de las dos centrales de Lafortunada se vierten al embalse de Laspuña donde sufren una nueva derivación hasta la CH de Laspuña.

Destaca en toda la cuenca la escasa regulación, interdiaria,  para el fuerte aprovechamiento hidroeléctrico.

El resultado es, que a excepción del Cinca en el valle de Pineta, la cabecera del Cinqueta y unos Km de río Barrosa, la cadena de embalses y centrales deja sin caudales al río Cinca hasta la salida de la CH Laspuña en Escalona. Los aproximadamente 7 Km de tramo libre tras recibir al Bellós, antes de llegar al embalse de Mediano entre Escalona y L’Ainsa, se ven completamente desnaturalizados al presentar de manera continua fuertes defensas de escollera, lo que no impide que sea una de las escasas zonas donde se desarrollan en el Pirineo aragonés deportes de aguas bravas.

 

El río Esera

El diseño hidroeléctrico del Esra ha preferido liberar los ibones y concentrar infraestructuras de regulación en los fondos de valle o barrancos laterales, de los que los principales son Paso Nuevo y Linsoles.

Tras 11 Km de libre discurrir, el Esra es represado en el embalse de Paso Nuevo. Un canal de derivación lleva las aguas hasta la CH de Eriste, aguas abajo de Benasque, que va recibiendo aportaciones laterales delos ríos Estós y Eriste, represados en los  embalses del mismo nombre. El embalse de Eriste recibe aguas de L’Aigüeta de la Bal o La Val. La central de Eriste tiene su salida en el embalse de Linsoles a aprtir del cual aparece un tren de  4 centrales (Sesué, Seira, Argoné y Auxiliar de Campo) que llegan a secar el río hasta la localidad de Campo.

De Campo hasta las proximidades de Graus, el Esera discurre libre hasta la toma de la CH de Graus cuya salida se realiza ya sobre el embalse de Joaquín Costa.

Llama la atención los elevados caudales concesionales, sobre todo de las CH de Eriste y Sesué en relación al bajo módulo del río en esos puntos, lo que nos indica una actuación intensa de la gestión en emboladas a partir de los embalses de cabecera de regulación interdiaria.

El tramo Campo-Graus es uno de los escasos tramos largos de río pirenáico donde más patente queda demostrado el fenómeno de las crecidas artificiales derivadas de la gestión en emboladas. Durante la mañana se sueltan caudales de cabecera que comienzan a llegar a Campo al mediodía y a Graús a primera hora de la tarde, el cierre de los embalses provoca una bajada de caudal por las noches y los fines de semana. Este tramo es usado para deportes de aguas bravas, presentando el “campo de Las Pirámides”, una de las mejores zonas para practicar piragüismo y rafting, siendo escenarios de slalom de alto nivel, pero el cierre de embalses el fin de semana impide un crecimiento potente de esta actividad. Todos los años se celebra en esta zona el “Descenso internacional de aguas bravas” y la presencia de agua en el río se consigue tras una compleja negociación con la compañóa hidroeléctrica.

 

Cabecera del Noguera Ribagorzana

El Noguera Ribagorzana, junto con el Pallaresa son los grandes ríos hidroeléctricos por excelencia del Pirineo, con la mayor potencia instalada y cuya explotación se continua ampliamente aguas abajo del ámbito geográfico de este estudio.

El Noguera Ribagorzana, en adelante Ribagorzana, es represado a 8 Km. de su nacimiento en el embalse de Baserca. Este embalse, mediante la central reversible de Moralets puede disponer también de las aportaciones del río Llauset almacenadas en el embalse del mismo nombre y las de la cabecera del barranco de Río Bueno derivadas a la altura del Lago Angliós. La central de Moralets posee un caudal concesional mucho mayor que la aportación en ese punto ya que al ser reversible puede subir aguas de Baserca a Llauset y turbinarlas en momentos punta de forma muy intensa. Baserca dispone de una central a pie de presa del mismo nombre que da comienzo a un tren de 4 centrales (Baserca, Senet, Bono y Vilaller.

A la altura de la central de Villaller sobre el Ribagorzana aparece la central de Baliera que trubina caudales de la cabecera del Baliera.

Las aguas del Noguera de Tor embalsadas en Cavallers son dirigidas a la CH de Caldas tras haber recibido las aportaciones del río Sant Nicolau a mitad de su cuenca, mediante el corespondiente canal de derivación. De la central de Caldas parte una cadena de dos centrales (Bohi y Llesp) que vierten en el embalse de Llesp.

Desde un azud en el tramo final del Baliera, de la salida de la central de Villaller en el Ribagorza, y del embalse de Llesp en el Noguera de Tor se toman caudales que son transportados mediante canales de derivación, tuberias a presión y sifones hasta la CH de Pont de Suert que ya descarga en la cola del gran embalse de Escalés.

Excepto las exiguas cabeceras del Baliera, del Ribagorzana, del Noguera de Tor y del Sant Nicolau, los caudales del río circulan de forma mayoritaria por los canales hidroeléctricos dejando tramos completamente secos dada la relativamente alta capacidad de regulación (intersemanal en todo caso) y el alto caudal concesional en comparación con el módulo anual en los diferentes puntos.

 

La cabecera del Noguera Pallaresa

Es la cuenca más hidroeléctrica con el record de potencia instalada en el ámbito geográfico de la zona estudia da, alcanzado los 889 MW.

La complejidad de afluentes y subafluentes ha conducido en que estudiemos de manera diferenciada tres subcuencas con entidad geodráfica propia:

·          El Noguera Pallaresa hasta Llavorsí, con sus afluentes el Boanigüa y el Espot.

·          El Noguera de Tor hasta Llavorsí, con sus afluentes Tabescán, Lladorre y Noguera de Valferrera.

·          El Flamisell hasta la desembocadura en la Pobla de Segur.

El tramo Llavorsí- Pobla de Segur del Pallaresa presenta detracciones y centrales importantes al igual que sus afluentes el San Antonio y el Santa Magdalena, pero no los analizaremos por considerar ya el tramo muy afectado como consecuencia de la explotación hidroeléctrica aguas arriba.

Pallaresa hasta Llavorsí

El Pallaresa presenta libres 27 Km desde su nacimiento hasta que es represado en el embalse de Boren-Esterri aguas arriba de la confluencia con el Bonaigüa y turbinado en una central de pie de presa ¿?. El barranco de Unarre es trasvasado a mitad de su trayecto mediante una conducción hasta la central de Unarre que desagua en el Pallaresa a la altura de Esterri d’Aneu. Aguas abajo de esta central vuelve a aparecer un tramo sin detracciones hidroeléctricas hasta el embalse de La Torrassa con su central a pié de presa.

El Espot se ve represado desde cabecera en dos ibones recrecidos (San Mauricio y Amitges de Ratera) y las aguas conducidas, tras recibir las aguas torrente Peguera embalsadas en el ibón recrecido Lago Negro, hacia la central de San Mauricio en las proximidades del pueblo de Espot. A la salida de esta central es nuevamente conducido por canales hasta la central de Lladres que las vierte al Pallaresa. justo aguas abajo del embalse de La Torrassa. El río vuelve a discurrir libre hasta Llavorsí.

Se constata que existen dos zonas libres casi seguidas y reguladas inmediatamente aguas arriba: entre el embalse de Borén y la cola de La Torrassa una, y entre este embalse y Llavorsí otra. Dado el fuerte interés turístico de la zona, desde hace años se practican de forma intensa deportes de aguas bravas que se han visto desarrollados, casi con exceso, en esos dos tramos tras haber llegado a acuerdos con las compañías hidroeléctricas sobre las pautas de turbinación.

El Noguera de Cardós

Su cabecera esta formada por un abanico de subafluentes que coinciden en las proximidades del pueblo de Tabescan. Estos subafluentes se encuentran embalsados en 4 grandes ibones recrecidos ¿? (Certescans en el Lladorre, Romedo inferior en el Romedo, Graus en el Tabescán y Tabescán en el Noguera de Cardós). El esquema de explotación es muy complejo existiendo centrales reversibles que pueden trasvasar caudales entre diferentes embalses y afluentes. Llegados a Tabescan, la aportación de la cabecera puede ser tomada por la central de Llavorsí, mediante un canal de derivación que se mantiene paralelo a lo largo de todo el río ya hasta su desembocadura. La afección al Noguera de Cardos es completa, excepción hecha de sus pequeños afluentes el Estaón y el Noguera de Vallferrera.

El Flamisell

La explotación hidroeléctrica es muy intensa. Su cabecera está formada por 28 ibones o estanys que mediante tuberías y represamientos (11 de ellos están cerrados por grandes presas) se conectan entre sí para confluir en el Estany Gento, alcanzando un total de 50 hm3 de capacidad a una altura por encima de los 2144 m. El fondo del Torrente Sallente se encuentra a menos de 1 Km en el plano horizontal y a una cota de 1720 m existiendo un desnivel de más de 400 metros que se emplea para crear un salto hidroeléctrico (el de Estagento sallente) con una capacidad de turbinación de 125 m3/s, lo que la convierte en la central de mayor potencia de la cuenca del Ebro. Naturalmente la cuenca  vertiente no podría aportar de manera continua esa aportación y por eso se trata de una central reversible.

Tras la salida de esta central aparece un tren de centrales (Auxiliar de Cabdella, Cabdella, Molinos y La Plana) que conducen el caudal hasta un tramo libre debido al fuerte estrechamiento del valle. A partir del núcleo de Senterada, y tras la desembocadura de su afluente el Bellera, aparece una nueva toma que conduce las aguas hasta la desembocadura en el Pallaresa en la central de La Pobla, ya en este núcleo de La Pobla de Segur.

La cabecera del Segre

La componen dos ríos:

·          El Valira que atraviesa Andorra y posee un pequeño tramo en España. Su principal afluente es el Ordino.

·          El Segre hasta La Seu de Urgell donde se une al Valira. La cabecera la tiene en territorio francés.

 El carácter de territorios de varios estados ha complicado la busqueda de información y por lo tanto las conclusiones las hemos de tomar como provisionales.

El Valira

En el Valira parece existri una central en Andorra, la de Engolasters, que toma las aguas tras la confluencia del Riu de la Coma y las transporta hasta aguas arriba de Les Escaldes en una cámara de carga que consiste en un pequeño embalse (Engolasters) que también recibe caudales por una conducción subterránea del Riu Madriu. Ya el Valira circula libre desde Escaldes hasta algo más abajo de la frontera con españa donde se deriva en dos pequeños tramos para las centrales de Santa Lucía y de Anseral. La falta de regulación provoca que el impacto no sea muy grave. Más problemática es la presión humana; recordemos que Andorra ronda los 50.000 habitantes y que le corresponde al rio el valor más alto de los estudiados en relación población/aportación (146 hab/hm3). Es evidente que el territorio andorrano, su cuenca y su río no pueden considerarse poco antropizados.

El Alto Segre

Se corresponde con el trayecto de este río hasta La Seu d’Urgell.

La cabecera está en Francia y la información que hemos recopilado se basa en la de Barrera (1998) ya citado: Existen dos embalses en zona francesa, Lanouse y Bouillouses, que derivarían aguas hacia centrales hidroeléctricas francesas.

Ya en España existen dos centrales sin regulación propia, la de Senilles en el municipio de Llesp con pequeño caudal concesional, y la del Canal Olímpico de La Seu d’Urgell, en la parte final del tramo estudiado. Esta central tiene doble finalidad: el azud de toma puede introducir caudales en el canal fluvial de aguas bravas y la parte sobrante turbinarla. En caso de que no exista suficiente caudal para el canal fluvial la central bombea agua del final del canal deportivo a su origen, funcionado en circuito cerrado.

Como en el caso del Valira, no son importantes las afecciones hidroeléctricas pero si las demográficas. El valle soporta una intensa actividad humana tanto turística como industrial o agrícola. Existen 9.083 habitantes en los municipos de más de 1.000 (Puigcerdá (6.536); Alp (1.012); Bellver (1.535) sin cortan la del municipio que cierra el tramo, La Seu dÚrgell (10.711)). Las detracciones para riego tienen ya su importancia regándose unas 6.000 ha hasta La Seu. Existen numerosas extracciones de gravas, campos de golf, etc que provocan un claro paisaje en exceso urbanizado y antrópico.

Importancia de los tramos con pocas afecciones y conclusiones

Valga lo explicado hasta ahora como exposición de la fuerte alteración que sufren muchos de los ríos pirénaicos y de la rareza relativa de un río sin detracciones hidroeléctricas, poca presión demográfica y poca actividad agraria. Los ríos menos alterados ya han sido alterados en un apartado de este mismo informe. Pasaremos ahora a valorarlos teniendo en cuanta dos factores fundamentales, el tamaño de la cuenca y la aportación en régimen natural. Ambos datos se pueden observar en la tabla de los anexos junto con los datos de afecciones.

Se observa que el Ara es la mayor cuenca, con la mayor aportación de todos los ríos poco o nada alterados. Con 723 km2 de cuenca, 66 Km de longitud y 605 hm3 de aportación anual supera ligeramente a su inmediato competidor en superficie, el Salazar (536 km2) y supera en un 52% a su competidor en aportación, el Subordán (399 hm3).

Independientemente de esta falsa visión competitiva entre cuencas parece deducirse una conclusión clara: los ríos Salazar, Esca, Aragón Subordán y Ara son las cuatro mayores cuencas con dinámicas hidrológicas poco o nada alteradas por la acción humana. Si a esto añadimos la buena conservación de la cuenca, la baja presión demográfica y de actividad económica asociada, se puede llegar fácilmente a la conclusión de que es necesario tomar medidas administrativas que protejan de alguna manera esta “naturalidad” al estilo de la Ley de ríos escénicos y salvajes de EEUU u otras figuras actuales de protección que sean aplicables en la actualidad para los fines que se proponen.

   

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